Mostrando entradas con la etiqueta Córdoba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Córdoba. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de agosto de 2011

"10 minutos antes del beso"

Lugar: Espacio Máscara Centro Cultural. La Rioja 836. Córdoba

Fecha: todos los sábados hasta fin de año.

Hora: 23.15 hs.

Entrada general: $ 30. Estudiantes y jubilados: $25.

"Nuestra publicidad es el boca en boca (...). Si les gustó la obra, digánlo a sus conocidos. Si no les gustó, no digan nada, así se clava otro". Con estas palabras Beto, el protagonista de la obra se despidió de un público que a esa altura del espectáculo se divertía de cualquier comentario del personaje.

Vale la pena disfrutar de esta comedia romántica, en la que más de uno se siente identificado y hasta por qué no alegremente ridiculizado.

“10 minutos antes del beso”, del grupo de teatro independiente Mandinga, es la historia dependiente de la risa de una sala colmada. La obra cordobesa, que está en el escenario desde hace tres años, sigue siendo un éxito.

Los dejo que se sorprendan y disfruten de la obra! Aquí un pequeño fragmento:


Leer más...

viernes, 22 de julio de 2011

Un dúo para coleccionar

Espectáculo: Los Modernos.
Lugar: The Roxy, Córdoba.
Fecha: 15/07/2011.
Hora: 22.30.

Fantásticos. Los Modernos pasaron por Córdoba y dejaron su manera especial de generar carcajadas, su particular modo de preguntar y re-preguntar el origen de las cosas más básicas con las que vivimos y convivimos todos los días.

Una cortina negra, dos hombres lookeados de manera no convencional, un par de micrófonos y elementos sonoros artesanales fueron toda la puesta en escena. Simple, pero magnífico. El show “De colección” de Los Modernos son las palabras, los silencios, las entonaciones, los ritmos, la sincronización perfecta, el canto y paralelamente el espectáculo también lo conforman los gestos, la interpretación de “instrumentos musicales”, los pasos de baile y las risotadas de algunos personajes del público que se destacan en la multitud.

El show pasa por el humor, pero también su camino es la filosofía, la etimología de las palabras y un poco de locura por qué no. La gente se pregunta cómo respiran estos dos hombres entre una actuación y otra porque hacen trabajar su voz durante casi una hora y media, a gran velocidad, y sólo descansan cuándo los espectadores aplauden. Los aplausos aparecen de manera espontánea en cualquier momento de la función, la gente no puede evitarlo, al igual que los comentarios que se escuchan por la identificación que se logra entre lo que se dice en el escenario y lo que vive el público.

¿De qué hablan?

Los Modernos despliegan una carta de temas a lo largo de su show: los viajes, el tiempo, el agua, el origen del teléfono, cuentos infantiles, la infidelidad, el amor, el casamiento…






The Roxy: la pata floja del show


El multiespacio destinado para el evento dejó una muy mala impresión. Las butacas eran sillas de plástico acomodadas todas a un mismo nivel, y el escenario no era lo suficientemente alto para acompañar esa distribución.

Además, en los últimos 10 minutos del espectáculo una falla en el sonido se mantuvo constante hasta el final porque el técnico parece que estaba tomando un trago en la barra, o bien, nunca existió.

Para rematar este cuadro, finalizado el show, los acomodadores no muy gentilmente indicaron que había que desocupar el lugar. Claro, a la 1.30 horas tocaban Los Guasones en el mismo espacio y había que desalojar a todos. Y en la puerta del restaurante, un patovica, con la cara gentil que siempre los caracteriza, decía que no había lugar y también “invitaba” al público a retirarse. Muy floja la atención de The Roxy.

Leer más...

viernes, 8 de abril de 2011

Roxette: el show fueron ellos y un público fascinado

“Na, na, na, na, ná She´s got the look” corearon eufóricos los fans, una y otra vez, cuando Marie apuntaba con su micrófono al público y toda la banda frenaba por un instante la interpretación de la canción. Roxette logró hacer perpetuar a miles de personas recuerdos de la infancia, la adolescencia y la adultez, con cada una de sus ya conocidas melodías.

Después de semejante recital, los que estuvieron ahí, no deben parar de repetir con sus mentes, sus corazones y los más audaces con su voz los hits que ayer los sacudieron de alegría, melancolía y emoción.

Las voces del dúo sonaron impecables, como el cd que escuchábamos 15 años atrás o más. El show fueron ellos mismos, los músicos que interpretaron las canciones de principio a fin con una energía increíble y el público fascinado que disfrutó el regreso, como si fuera la última vez. No hubo despliegues escenográficos, ni cambios de vestuario llamativos, sólo ellos, sus voces, sus acordes y sus juegos de instrumentos.

El espectáculo transitó por los clásicos lentos, muy románticos y canciones que ni el más dispuesto a quedarse sentado pudo resistirse a ponerse de pie para dar rienda suelta a su esqueleto. Roxette fue manejando las revoluciones del público como quiso y los fans se dejaron sorprender por cada elección de la banda.

Por momentos, el público no sabía cómo coordinarse para pedirles en otro idioma el clásico “una más” o “no se va, Roxette no se va”… Sólo salió clarito y perfecto el “Olé, olé, olé, Roxette, Roxette”… Igual, el dúo sueco supo percibir lo que el público quería y regresó en dos oportunidades para seguir haciendo delirar a sus fans. Las frases finales de las dos últimas canciones interpretadas a capella por Marie, y la armónica de Per, estremecieron a todos, dejándoles la sensación de ser realmente afortunados por haber podido presenciar semejante espectáculo.

Las marcas no aprovecharon el show

El grueso de los asistentes se enfilaba en la década de los 30. También, había muchos de la década de los 20 y algunos mayores que no se quisieron perder el evento. Era una oportunidad para que las marcas se acercaran a este sector particular y sin embargo sólo una, Burger King, estuvo presente. Al ingresar al predio, dos promotoras entregaban flyers con descuentos en los locales y una simpática púa, a tono con el perfil rockero, que llevaba la estampa de la marca.

En el hall de entrada al Orfeo no había un banner ni siquiera de la banda sueca y una vez adentro del salón, antes de que comenzara el show lo único que se vio proyectado en la pantalla gigante fue el logo de la marca de hamburguesas e infinidad de divertidos mensajes de texto, que los asistentes enviaban a un teléfono dispuesto por el organizador del evento.

Otras miradas en:

http://vos.lavoz.com.ar/content/roxette-en-cordoba-noche-de-reencuentro-con-roxette

http://www.diaadia.com.ar/?q=content/ella-tuvo-el-look-y-mucho-mas-que-eso#fragment-2


Leer más...